Evaluación
de Impacto Ambiental (EIA) en Minería
Roberto Oyarzun & Pablo Higueras
Introducción
En este capítulo nos centraremos en lo que se denomina
Evaluación de Impacto Ambiental (EIA),
un concepto amplio que analiza a través de parámetros cuantitativos y
cualitativos el estado del medioambiente antes, durante, y después de la actividad
minera propuesta. No solo la minería, sino que cualquiera actividad económica
que implique una "intrusión" en el medioambiente requiere de una EIA para su aprobación por las autoridades
pertinentes.
Es importante resaltar el concepto temporal-continuo que
posee la EIA: estado del
medioambiente "antes", "durante", y "después" de
la actividad industrial. Esto significa en términos prácticos, que los
proponentes de la actividad deberán predecir los cambios que se producirán en
el medio, y sugerir medidas correctoras que impidan o mitiguen en lo posible
los inherentes trastornos que serán causados, incluyendo un plan que permita
restaurar (lo más cercanamente posible) el medio físico y biológico a su estado
original.
Prácticamente cada país (y en ocasiones las subdivisiones
político-administrativas de éstos: Estado, Comunidad Autónoma, Provincia,
Departamento) posee su propia legislación medioambiental, razón por la cual en
este capítulo ofreceremos una versión general sobre el tema, tratándose en una sección
aparte el caso de la legislación española.
Para que podamos seguir adecuadamente el orden de este
capítulo debemos aclarar lo siguiente:
- En la
minería moderna, la recopilación de datos ambientales debe comenzar tan
pronto como en la etapa de exploración.
- Una vez
que un depósito mineral ha sido descubierto como resultado de la campaña
de exploración, se pasa a la EIA propiamente dicha.
- En la EIA
tenemos que distinguir tres apartados.
- Un primer
apartado que consiste en la investigación de Línea Base (baseline),
es decir, una "auditoría" del "estado del
medioambiente", antes de que empiece la actividad minera.
- Un segundo
apartado correspondiente a la descripción y análisis de los potenciales
impactos ambientales derivados del proyecto minero (análisis predictivo).
- La tercera
consiste en un plan de rehabilitación y uso final del terreno.
- La EIA tiene que estar
completada antes de que empiecen las labores mineras Este será el
requisito fundamental para solicitar el permiso de explotación del recurso
mineral a las autoridades pertinentes.
Notas
generales sobre un proyecto minero y definición de Línea Base
Los proyectos mineros son diferentes a los del resto de
las actividades industriales en dos aspectos principales:
- La
localización de una mina viene predeterminada por la localización del
recurso mineral explotable. Podemos construir una fábrica en el mejor
sitio posible bajo el punto de vista ambiental, sin embargo una mina tiene
una sola localización posible: encima de la masa mineral. Esto es lo que
se denomina "valor localizado" de un recurso mineral.
- El
comienzo de la actividad minera viene precedido por un largo proceso de
exploración regional y evaluación local. Este proceso puede tardar entre
10 y 15 años.
En la actualidad una compañía minera con serias
intenciones de establecerse en una región y desarrollar actividades mineras,
deberá empezar a recabar datos ambientales durante la fase de exploración.
Si la campaña de exploración ha dado sus frutos
(localización de un cuerpo mineralizado económico), la compañía minera deberá a
empezar la investigación de línea base.
La línea base permite desarrollar un marco de referencia para poder controlar
adecuadamente los cambios medioambientales generados durante y después de la
actividad minera. Para ello, claro está, la investigación de línea base tiene
que ser realizada "antes" que la actividad en cuestión haya afectado
significativamente el medioambiente. Dicho en palabras simples: la línea base
nos permite conocer cual es la situación ambiental de una determinada zona o
región "antes" de que la actividad industrial (minería en nuestro
caso) introduzca modificaciones en el medioambiente.
Aspectos
a considerar en una investigación de línea base
Los aspectos a considerar en una investigación de línea base
son diversos y en algunos casos complejos. La importancia de unos y otros
variará en función de las características del proyecto minero y el medio donde
se desarrollará. Por ejemplo no será lo mismo desarrollar un proyecto minero en
una árida y remota región (e.g., Desierto de Atacama; Chile) que hacerlo en un
entorno lleno de bosques, lagos, y vida en general (e.g., Columbia británica;
Canadá). De cualquier manera, aun las regiones más áridas del planeta albergan
vida, y en algunos casos pueden constituir ecosistemas únicos. El que un
geólogo o un ingeniero no sean capaces de reconocer dichos hábitats no
significa que no existan, de ahí que resulte vital contar con otros
profesionales, por ejemplo, botánicos, zoólogos, para la realización de la EIA.
En términos generales, los siguientes son los parámetros
que deberá cubrir la investigación de línea base:
- Paisaje; en términos de importancia relativa, por ejemplo,
zonas de reconocida belleza, tengan o no la categoría de reserva, parque
nacional o regional. En estos últimos casos resulta obvio que la zona
tendrá un nivel de protección a través de la legislación vigente que
prohibirá o restringirá las actividades mineras.
- Hábitat; entendiendo este término como "territorio que
presenta unas condiciones ambientales determinadas y que está habitado por
un conjunto de seres vivos para los que tales condiciones son las
adecuadas".
- Suelos; se deberá contar con una adecuada caracterización
de éstos, que permita prever los problemas que puedan derivarse de la
infiltración de efluentes mineros (e.g., drenaje ácido, soluciones
cianuradas). Recordemos que no todos los suelos responden de igual manera
a la infiltración de contaminantes.
- Flora; aquí debemos disponer de un catálogo florístico
(listado de plantas), poniendo especial énfasis en aquellas plantas que
reciben una especial protección por estar en peligro de extinción.
- Fauna; tratamiento del tema equivalente al de la flora.
- Geoquímica de la zona; deberemos conocer las características químicas del
medio, poniendo especial énfasis en los suelos.
- Rocas; la investigación geológica previa generará sin
duda abundantes mapas, sin embargo en este apartado deberemos prestar
especial atención a la fracturación (fallas redes de diaclasas), con
vistas a evaluar las posibles infiltraciones de soluciones.
- Aguas de superficie y subterráneas; aquí hay que
determinar una serie de parámetros:
Extensión y morfología de
cuenca de drenaje (área de la cual una corriente y sus tributarios reciben
agua).
Las características químicas
de los cursos de superficie y lagos.
Las características químicas
de las aguas subterráneas.
Las variaciones estacionales
del nivel freático.
La productividad de los pozos
de agua.
- Usos del suelo; agricultura, ganadería, usos recreacionales,
cercanía a núcleos urbanos, etc.
- Ciencia y cultura; zonas de interés geológico, paleontológico,
arqueológico, antropológico.
Descripción
y análisis de los impactos ambientales potenciales y medidas correctoras
Por definición todo proyecto minero causará un severo
impacto en una zona. Una vez completada la línea base, la EIA
debe incluir un listado de los impactos ambientales que podría generar el proyecto
minero, y por supuesto, deberá incluir además un listado de las medidas
correctoras que se adoptarán:
- Impacto visual; a menudo la visión de una mina y sus instalaciones
es el único contacto que tiene la gente con la actividad minera (por
ejemplo, desde una carretera). Así el informe de EIA deberá dejar claro cual será la
extensión de dicho impacto y las medidas correctoras que se adoptarán.
- Manejo de las aguas; otro de los puntos esenciales del informe, deberá
contemplar los siguientes aspectos:
Control de escorrentías y
procesos erosivos.
Capacidad de almacenamiento
de agua para las actividades de mina y planta de tratamiento de minerales.
Minimización del impacto
causado por la extracción de aguas subterráneas.
Prevención de fenómenos de
contaminación de las aguas subterráneas y superficiales.
- Flora y fauna; por definición las actividades mineras impactarán
negativamente en la flora y fauna. Aun si la actividad minera es
subterránea (menor impacto que la minería a cielo abierto), ésta afectará
a la fauna debido a la presencia humana, maquinaria, movimiento de
vehículos, o ruido. El informe deberá evaluar dichos impactos y explicar
las medidas correctoras.
- Ruido; el ruido puede ser importante si las operaciones
mineras se desarrollan cerca de núcleos urbanos. Aun si éstos no existen,
el ruido afectará a la fauna (ver punto anterior). En áreas urbanas la EPA (Environmental
Protection Agency) de Australia recomienda los siguientes valores:
Durante el día: 45 dB
Durante el anochecer: 37 dB
Durante la noche: 32 dB
- Vibraciones - estabilidad del terreno; si la actividad
minera se desarrolla cerca de centros urbanos, la voladura de rocas puede
inducir vibraciones inaceptables en éstos. A este problema debemos agregar
el de las ondas de choque generadas por las explosiones. El informe de EIA deberá
entregar datos predictivos de dichos impactos. Otro factor a considerar,
esta vez en relación a la minería subterránea, es la subsidencia del
terreno debido al desarrollo galerías y cámaras de extracción.
- Polvo y otras emisiones a la atmósfera; el polvo puede
ser un problema serio en regiones áridas y semi áridas si existen centros
urbanos en las cercanía de la explotación minera. Aun si la zona no está
habitada el polvo afectará a la vegetación. Si las hojas se recubren de
polvo disminuye la capacidad de fotosíntesis de la planta. Por otra parte,
la obstrucción de los estomas (poros en las hojas) impedirá la absorción
de CO2. Este impacto puede ser corregido mediante el regado de
la mina (en el caso de una explotación a cielo abierto) y de las pistas
por las que circulan los camiones y otros vehículos. Además los molinos
deberán ser localizados en naves construidas a tales efectos. Otras
emisiones relacionadas con la actividad minera incluyen las generadas por
la combustión de los motores de los vehículos y maquinaria minera, y muy
importantemente, las producidas por las fundiciones. Recordemos que el
fundido de sulfuros produce emisiones de dióxido de azufre, arsénico, y
otros compuestos en fase gaseosa a la atmósfera. Medidas correctoras
incluyen el tratamiento de los gases. En el caso del dióxido de azufre,
éste puede transformarse para la producción de ácido sulfúrico.
- Tráfico; el movimiento de camiones y otros vehículos causa
trastornos en la comunidades locales, generando ruidos, perdida de
seguridad vial, y problemas con el mantenimiento de las carreteras. El
informe deberá incluir los siguientes puntos:
Tipo y volumen de tráfico antes de la actividad minera.
Identificación de las rutas a utilizar y tipo de
vehículos que circularán por ellas.
Evaluación del impacto ocasionado por el aumento de
tráfico rodado.
Proyecto de mantenimiento de las rutas.
- Manejo de productos químicos, hidrocarburos, y explosivos; las
actividades mineras utilizan una amplia gama de este tipo de productos. El
informe deberá incluir un listado de éstos y cumplir con la ley de manejo
de substancias peligrosas. Además deberá dejar claro como se almacenarán
dichas substancias.
- Manejo de riesgos; a pesar de todas las precauciones que se puedan
tomar, siempre existirá la posibilidad de accidentes (e.g., vertido
incontrolado a un río). El informe deberá incluir un listado de aquellos
riesgos y detallar los planes de contingencia para tratar con los mismo si
ocurriera un accidente.
- Manejo de materiales de desecho; por definición
las actividades mineras generan un una gran cantidad de desechos químicos
provenientes de las plantas de tratamiento, pilas de lixiviación,
escombreras de estériles, etc. El informe deberá explicitar los siguientes
aspectos:
Las características químicas
de los desechos, concentraciones estimadas de los compuestos tóxicos, y el
potencial de éstos para generar soluciones ácidas.
Una estimación del volumen de
desechos, y una demostración de que la compañía dispone de la capacidad física
como para acumular éstos.
El impacto en la fauna, por
ejemplo, el envenenamiento de aves en las piscinas de soluciones ácidas o
cianuradas, el esparcimiento de soluciones cianuradas por el viento más allá de
los límites de las pilas de lixiviación.
Un plan para el vertido
controlado de otros desechos, por ejemplo, aguas de alcantarillas, desechos
orgánicos, materiales de construcción, etc.
- Impacto social y económico; la actividad minera tiene un
carácter económico que puede incidir de manera importante en las
comunidades locales. El informe deberá incluir los siguientes puntos:
Una estimación del valor de
la producción.
Empleo directo e indirecto,
numero estimado de gente local que será empleada, impacto en la tasa de paro
(desempleo) local.
Movimiento de personas hacia
las comunidades locales.
Estimación de los dineros que
se gastarán en las comunidades locales.
Infraestructuras adicionales
que serán requeridas, por ejemplo, carreteras, escuelas.
Impacto en el estilo de vida
de las comunidades locales.
Impacto en las actividades
locales de agricultura y/o ganadería.
Una herramienta para prever los impactos potenciales lo
constituye el método de las matrices, el que permite relacionar de una manera
visual simple, las acciones de un proyecto minero con los
componentes ambientales
Rehabilitación
y uso final del terreno
La rehabilitación es un aspecto integral de las
operaciones mineras e incorpora dos elementos básicos:
- El plan de
uso final del terreno.
- El plan de
rehabilitación progresiva.
Uso final del terreno: existe una
diversidad de usos finales posibles para un terreno que ha sido sujeto a
actividades mineras. Estos incluyen:
- Retorno a
las condiciones iniciales: naturaleza pura o actividades agrícola-ganaderas,
según haya sido el caso.
- Usos
industriales.
- Lagos o
lagunas artificiales para uso recreativo.
- Vertederos
controlados.
En el primer caso existen dos variantes. Si la zona no presentaba
actividades agrícolas, entonces el fin último será reconstruir el ecosistema
original. En la segunda opción el terreno deberá quedar apto para sostener
actividades agrícolas, no siendo necesario que éstas sean idénticas a las
originales. En el caso de las actividades industriales la situación es más
compleja, ya que dichas actividades deberán contar con su propia EIA. En el caso de vertederos o lagunas
artificiales habrá que contar con las características hidrogeológicas del
terreno, y además con unas características químicas que no vayan a inducir
problemas de contaminación.
Plan de rehabilitación progresiva: éste deberá
describir, por lo menos de manera conceptual, los trabajos de rehabilitación
que se llevarán a cabo durante la actividad minera, el cómo se realizarán, y la
secuencia de los trabajos. Elementos de la actividad minera que deben ser
considerados en el plan de rehabilitación progresiva son los siguientes:
- Balsa de
estériles.
- Escombreras
de estériles y pilas de mineral tratadas.
- Sectores
de la mina que van siendo abandonados.
Y el plan deberá incluir los siguientes puntos:
- Revegetación,
densidad de plantas.
- Diversidad
de especies.
- productividad
de los terrenos agrícolas rehabilitados.
- Angulo
final de pendiente de los taludes de la mina y escombreras.
- La química
y los sólidos en suspensión de las aguas de escorrentía.
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