Mapas y Técnicas de Muestreo

Roberto Oyarzun

Introducción

En los capítulos anteriores hemos enumerado las distintas etapas en una campaña de exploración, analizando además la filosofía que hay detrás de cada una de ellas. En este capítulo nos centraremos en la labor geológica propiamente dicha, revisando no obstante, una serie de aspectos relacionados.

A estas alturas deberíamos tener claro que el geólogo es un profesional que participa necesariamente en diversas etapas del proceso de exploración, desde el diseño de la campaña, pasando por los trabajos de campo, y llegando a la etapa de evaluación de un prospecto.

Como ya mencionamos anteriormente en otros capítulos, teniendo claro cual es el metal o mineral que nos interesa, el paso siguiente es definir el "donde" y el "cómo". En lo primero intervienen consideraciones geológicas, económicas, y políticas; en lo segundo intervienen consideraciones técnicas (incluyendo temas presupuestarios), y de manera muy importante, el modelo de exploración a utilizar.

Una vez que todas estas etapas han sido completadas, se pasa a la fase más interesante bajo el punto de vista geológico: los trabajos de campo. Ir al campo no es tan solo un paseo bien pagado, requiere de un objetivo claros, un compromiso absoluto, y una definición específica de la estrategia y tácticas a seguir. No olvidemos otro tema relacionado de importancia capital: la logística. Definitivamente no es lo mismo explorar en selva tropical, que en desiertos, o en regiones subárticas. Cada una de éstas presenta su propia problemática, partiendo por la accesibilidad a las zonas de trabajo. Otro aspecto a considerar es el factor estacionalidad. Por ejemplo, si estamos planificando trabajar en una región tropical, deberemos primero averiguar cual es la estación de la lluvias, de otra manera la campaña de exploración se puede malograr en su totalidad. O que decir de las diferencias invierno-verano en las regiones subárticas.

 

Los mapas

Si la planificación ha sido la adecuada, ahora todo o casi todo depende del geólogo. La principal herramienta de trabajo de este son los mapas geológicos. Por eso es importante señalar aquí que vastas regiones del mundo carecen no solo de mapas geológicos, sino que en ocasiones, incluso de los topográficos. En el mejor de los casos, el geólogo podrá contar con una base topográfica 1: 50.000 y unos mapas geológicos (si los hubiera) de escalas tipo 1: 200.000 o superiores, incluyendo bases tan genéricas como la escala 1: 1.000.000. Cualquiera sea el caso, durante las etapas iniciales de la campaña de campo el geólogo detectará zonas potencialmente interesantes (prospectos), los cuales en algún momento habrá que cartografiar a diferentes escalas de detalle y semidetalle, normalmente sin base topográfica. Un prospecto, dependiendo de su extensión puede ser cartografiado a escalas del tipo 1: 10.000. Luego habrá que seleccionar dentro de éste, donde utilizaremos escalas de mayor detalle. Todo dependerá en gran medida de tres factores:

  • El presupuesto.
  • El tiempo disponible.
  • El tipo de geología del prospecto.

Olvidándonos por un instante de los dos primeros factores, si por ejemplo el rasgo geológico más significativo de un prospecto son unos diques dacíticos de 10 m de potencia, éstos apenas obtendrán una representación gráfica a la escala 1: 10.000. Recordemos que 10 m a esta escala tendrán apenas 1 mm de grosor en nuestro mapa. Esto es absolutamente insuficiente, sobre todo si dichos diques presentan fenómenos de alteración que queremos resaltar.

Estudio de un prospecto (Dead Horse: caballo muerto) a distintas escalas (1: 5.000 al 1:1.000), a medida que queremos más detalles sobre el blanco. Note que los mapas carecen de base topográfica.

El factor último en todos estos casos es el geólogo, quien decidirá el cómo realizar su mapa en función de los factores antes señalados. Pero claro, cada geólogo tiene su propio punto de vista de cómo hacer las cosas. Un factor que en cualquier caso jamás deberá pasar por alto es que "el tiempo es oro". Observemos en la siguiente figura la actitud de dos geólogos frente a la misma situación de campo.

Arriba el "geólogo sistemático", abajo el "geólogo listo".

Compare el trabajo realizado en tres días. Digamos que el geólogo "listo" sopesa la importancia de cada afloramiento en términos de sus ideas con respecto a la geología del prospecto, y así desarrolla una estrategia para la búsqueda de nuevos afloramientos importantes. El geólogo listo no solo completa antes el trabajo, sino que lo hace mejor. Recordar que el principal instrumento del geólogo en el campo no es ni el martillo, ni la brújula, ni el GPS, es "su mente".

Los geólogos consultores con experiencia (senior) en exploración son profesionales bien pagados, que pueden ganar hasta unos US$ 800 (€ 890) por día. Un geólogo joven recién incorporado (junior) puede andar en el orden de los US$ 100 (€ 110). El promedio anda en el orden de los US$ 400-500 (€440-550). Por ese dinero, se exige obviamente calidad en los resultados. Por otra parte, los geólogos senior de compañía (plantilla) ganan unos US$ 4000-5000 (€ 4400-5500) al mes, mientras que los geólogos junior andan en el orden de los US$ 1000-2000 (€ 1100-2200) al mes.

 

La toma de muestras

En esta sección no nos centraremos en lo que es la toma de muestras rutinaria para la cartografía, o una campaña geoquímica, sino que estudiaremos las metodologías concretas que se utilizan sobre las zonas más interesantes de un prospecto.

Una vez localizado un blanco dentro de un prospecto lo que procede es pasar a la etapa de estudio de detalle del mismo. Durante esta fase, la toma de muestras cobra especial relevancia. Esta la llevaremos a cabo mediante tres metodologías:

  • Pozos.
  • Trincheras (calicatas).
  • Sondeos.

Los pozos y trincheras se realizan ahí donde el terreno lo permite (fácil de excavar), y se realizan normalmente mediante métodos mecánicos. Estas constituyen técnicas preliminares, en un prospecto, o pueden ser utilizadas de complementaria durante la fase de sondeos. Los pozos son muy comunes en la exploración de placeres auríferos; con maquinaria especializada se pueden alcanzar profundidades de hasta unos 13 m.

Excavador hidráulico Poclain 160; permite alcanzar una profundidad en el pozo es de unos 12-13 m.

Las trincheras se utilizan para obtener muestras y cartografiar en detalle. La excavación puede realizarse con una retroexcavadora o un bulldozer, pudiéndose alcanzar profundidades de hasta 4 m.

Geólogo trabajando en una trinchera. Note los bancos de seguridad (safety batters) para minimizar el riesgo de derrumbes.

La toma de muestra suele realizarse por roza continua (channel sampling), abriéndose un canal (roza) con la ayuda de una sierra eléctrica, martillo neumático, o martillo geológico. La idea es que el canal tenga unos 5 cm de ancho, y sea tan largo para la toma de la muestra como continua sea la geología. Es decir, si hay cambios litológicos o mineralógicos importantes, deberemos empezar la toma de una nueva muestra a lo largo del canal:

Aunque este ejemplo es para un frente de galería en una mina subterránea, sirve igual para los propósitos del tema trincheras. Note que la roza continua de muestreo se ha realizado perpendicular a la estructura, y que tendremos tantas muestras continuas (1 a la 5) como cambios litológicos o mineralógicos son observados. Deberemos localizar en nuestro mapa de la trinchera la localización de la roza de muestreo, así mismo marcando las distancia de cada muestra continua.

Existen diversas maneras de disponer los sondeos sobre un blanco de exploración. Si la investigación tiene carácter muy preliminar (determinar si hay o no mineralización) entonces se pueden hacer unos pocos sondeos dispuestos geométricamente con criterio geológico. En el caso de que estemos en una etapa más avanzada del proceso de evaluación del prospecto, dispondremos los sondeos según una malla que nos permita obtener una información homogénea de la zona bajo estudio. Las mallas más típicas son las de tipo cuadrada y triangular. En cualquier caso, la decisión sobre el tipo de malla e inclinación de los sondeos obedecerá a criterios estrictamente geológicos. Repitámoslo una vez más, si no tenemos clara la geología no tenemos claro nada.

Como regla general en el caso de cuerpos regulares (e.g., filones), la disposición y secuencia de sondeos es la siguiente:

A la izquierda podemos observar la disposición de sondeos del tipo DDH (ver más adelante: sondeos con recuperación de testigo), para estudiar un cuerpo regular delimitado por una anomalía en superficie. A la derecha podemos observar la misma situación en un corte. Dado que se ha determinado que el cuerpo mineralizado se dispone E-W, buzando 50º S, los sondeos se dispondrán con una inclinación de 40º N. Primero se llevarán a cabo los sondeos 1 y 2. Si la cosa va bien (leyes y mineralogía interesantes), pasaremos a la posición 3, y si la cosa continua bien (el geólogo está ahí mismo para testificar los sondeos "a pié de sondeadora"), se continuará con la secuencia que se presenta en la figura.

En el caso de cuerpos irregulares la situación es mucho más compleja, y el geólogo deberá determinar la mejor manera de intersectar en profundidad un cuerpo cuya morfología sólo puede intuir en base a la información geológica. Veamos el siguiente ejemplo:

Disposición de sondeos del tipo DDH para estudiar un cuerpo de geometría irregular. Recuerde que el geólogo solo contará con las intersecciones de los sondeos con el cuerpo mineralizado (segmentos en negro) para delimitar la geometría del cuerpo. Por un momento solo visualice las intersecciones y vea difícil que puede ser el proceso.

Los sondeos pueden ser diversos tipos, dependiendo del tipo de terreno y la calidad de información que queramos obtener. Entre los distintos tipos de sondeos tenemos los siguientes:

  • Hélice (auger drilling).
  • Percusión-rotación (down-the-hole: DTH).
  • Recuperación de testigo = diamente = diamantina (diamond drill hole: DDH).
  • Aire reverso (circulación reversa; reverse circulation: RC).

Los sondeos de hélice son los más simples, y pueden ser realizados manualmente o con máquinas montadas en vehículos. Se realizan en terrenos de fácil penetración, y pueden alcanzar profundidades de hasta unos 60 m, siendo 30 m una profundidad común. El diámetro normal es de unos 5-15 cm:

Realización de un sondeo tipo hélice (auger drilling).

Los sondeos de percusión-rotación son realizados con un martillo accionado neumáticamente, al que se le imprime un movimiento vertical y rotacional. La herramienta (martillo) suele ser carburo de tungsteno, permiten diámetros de hasta 20 cm, y pueden penetrar hasta unos 200 m. Dependiendo del tipo de roca, se pueden perforar hasta unos 100-150 m en unas 8 horas. Si bien su coste es bajo (comparado con la de recuperación de testigo), la información geológica que entrega es pobre, ya que ésta consiste tan solo en la gravilla (cuttings) que sube por las paredes de la perforación a medida que se inyecta aire a presión por las varillas (rods). Su principal uso es para la determinación de leyes. Otro problema que presentan es la contaminación: los materiales que ascienden se pueden contaminar con otros, de tramos superiores, que han caído por efectos del movimiento de la varillas:

Percusión-rotación (down-the-hole: DDH). Observe como se inyecta aire a presión (flechas descendentes) por las varillas (rods). Al llegar al fondo, el aire transporta en suspensión hacia arriba (flechas ascendentes) al material desmenuzado (cuttings) que se encuentra en el fondo de la perforación.

Los sondeos con recuperación de testigo son caros pero proporcionan gran información geológica. Los precios son de alrededor de US$ 100 (€ 110) por metro perforado. La herramienta de corte es un tubo hueco con una corona de diamante en la cabeza, siendo los diámetros más comunes: 2.17 - 6.35 cm. Se pueden perforar hasta 10 m por hora. La herramienta gira y corta un testigo de roca (testigo) a medida que profundiza. Dicho cilindro de roca queda contenido dentro del tubo portatestigo. A medida que se profundiza, se van agregando varillas al sistema. El problema es que cuando el portatestigo está lleno (3 m), hay que retirar el varillaje que se ha ido agregando progresivamente. Cuando se han perforado muchos metros, por ejemplo, más de 100, toma tiempo recuperar el tubo portatestigo, y recordemos, el tiempo es dinero. Para remediar esto se puede utilizar un tubo portatestigo conectado con un cable a superficie (wireline core barrel), pero en ese caso, el diámetro del testigo será inferior.

Esquema del tubo portatestigo.

Al centro, sondeadora DDH .

Los sondeos por aire reverso son muy populares, y están en uso desde los años 70. El sistema permite la recuperación de cuttings por inyección de aire o agua a través de un sistema de pared doble, que evita los problemas de contaminación que se producen en el sistema percusión-rotación. Son de gran velocidad y en algunos casos pueden ser implementados como sistemas duales RC/DDH.

Aire reverso. Note como el aire/agua entra por un sistema interno de doble pared (flechas descendentes) y regresa con los cuttings a superficie por el interior (flechas ascendentes), lo que evita la contaminación que suele producirse en el sistema percusión-rotación.

Qué se hace con un testigo ? Los primeros estudios se llevan a cabo "a pié de sondeadora", luego los testigos son enviados a una nave donde se almacenan y pueden ser estudiados en detalle. Una mitad (sección longitudinal) suele destinarse para análisis químicos (determinación de leyes). Con la otra mitad del testigo el geólogo estudiará la litología, mineralogía, en parte algunos rasgos estructurales, y el RQD.

 

Casos reales de campañas de exploración llevadas a cabo con éxito

Revisaremos brevemente en esta sección cuatro descubrimientos emblemáticos en Chile, todos ellos realizados en tiempos modernos, y llevados a cabo por equipos de geólogos: La Escondida, Candelaria, El Indio, y La Coipa.

Los dos primeros fueron descubiertos en fajas metalogénicas "conocidas" de edades Eoceno-Oligoceno y Cretácico, respectivamente. En concreto, Candelaria fue encontrado en las proximidades de un conocido distrito de cobre (Punta del Cobre).

El Indio y La Coipa por su parte se encontraron en una faja metalífera "nueva" (es decir, se definió a partir de los descubrimientos que se realizaron), de edad Mioceno. Sin embargo en la zona habían labores mineras previas de tipo artesanal (pequeña minería), lo que ilustra la importancia de la presencia de antiguas labores mineras (donde hay yacimientos puede haber más).

  • El Indio (6 Mt, 12 g/t Au, 110 g/t Ag, 4.6% Cu): se encuentra en la Cordillera de los Andes, a cotas superiores a los 4000 m. El distrito se sitúa en una faja de alteración hidrotermal que se extiende 250 km en N-S, con 1-10 km de ancho. Las primeras propiedades mineras se constituyeron ya en 1967. Sin embargo la primera inspección "geológica" se realizó en 1974 (ENAMI). En 1975 se realizan trabajos de detalle por parte de la empresa St. Joe. Epoca de máximo riesgo político. El mérito de la St. Joe, consistió en asumir tales riesgos, enfrentándose además a una situación logística precaria y a una gran complejidad estructural en los sistemas filonianos.

Faja de alteraciones en el norte de Chile donde se inserta El Indio.

  • La Coipa (64 Mt, 1.1 g/t Au, 89 g/t Ag): la Coipa se sitúa en la alta Cordillera, a 4100 m de altitud, en una faja metalífera que se encuentra al norte de la de El Indio, en un distrito minero hoy denominado Maricunga. A este también pertenecen otra serie de mineralizaciones epitermales. El yacimiento se encuentra a pocos km del camino Tinogasta-Copiapó (la receta chilena: buscar yacimientos cerca de un camino o vía férrea, lo mismo se aplica a La Escondida J ). La zona de alteración hidrotermal ya había sido reconocida en el siglo pasado. El descubrimiento se benefició de otro (El Indio): el éxito acarrea más éxito. La Compañía: Sierra Morena, primero subsidaria de la Phelps Dodge y luego de la Gold Fields, utilizó una geología moderna con modelos conceptuales (teóricos) de reciente desarrollo (modelo para yacimientos epitermales). Definida el área de exploración, se tomaron 1750 muestras de suelo o roca alterada (regolito) para geoquímica en una área de 3 x 2 km (afinando el blanco), lo que de inmediato mostró una clara anomalía, con valores de 60-70 g/t Ag y 0.02-2.8 g/t Au. Cuando se cavaron trincheras con bulldozers estos valores subieron hasta 670 g/t de Ag en tramos de 60 m. La roca muy alterada dio problemas en la recuperación de sondeos.

La Coipa y otros epitermales relacionados.

  • La Escondida (1760 Mt, 1.6% Cu): este yacimiento se sitúa en la faja Terciaria de los pórfidos cupríferos, en la II Región de Chile. Se trata de un descubrimiento muy relacionado con la personalidad de un geólogo: David Lowell (ver capítulo: Exploración de recursos minerales), aunque recordemos que u descubrimiento suele tener muchos "padres" (por el contrario, los fracasos suelen ser "huérfanos"). El proyecto fue concebido y liderado por Lowell, con capitales de la Utah Int. y la Getty Oil Co. Se exploró una faja N-S (pórfidos cupríferos) de 450 x 50 km, entre Chuquicamata y El Salvador. Se solicitaron 114 grupos de pertenencias mineras (250.000 hectáreas; medidas precautorias). Se tomaron 2070 muestras de suelo para geoquímica, a analizar por Cu, Mo, y Zn, que permitieron definir 30 anomalías geoquímicas, 10 de las cuales fueron consideradas significativas. Una de ellas, especialmente atractiva, presentó valores de 90-580 ppm de Cu, 12-22 ppm de Mo, y 100-325 ppm de Zn. Los primeros sondeos se realizaron en Septiembre del 1979. También se descubrió Zaldivar (muy cerca), pero luego la propiedad minera fue adquirida por Outukumpu.

La Escondida y otros pórfidos cupríferos en Chile y Perú. Los círculos negros grandes indican tonelajes iguales o superiores a 50 Mt de cobre metal.

  • Candelaria (366 Mt, 1.1% Cu, 0.26 g/t Au): Candelaria se sitúa al lado de uno de los distritos de cobre más emblemáticos de Chile: Punta del Cobre (importante desde el siglo XIX). En concreto se localiza en una zona de metamorfismo de contacto entre granitoides del Cretácico medio y rocas volcánicas y carbonatadas del Cretácico inferior. Otro hecho a resaltar es su curiosa paragénesis, con sulfuros de cobre, oro, y magnetita, en abundancia esta última como para casi ser considerada como un yacimiento de hierro. Otro rasgo a destacar es el intenso metasomatismo sódico y potásico que presentan las andesitas. La empresa: la Phelps Dodge, tuvo un comienzo modesto en la zona, empezando con dos minas pequeñas que compraron (Santos y Reguardo), junto con una planta procesadora de minerales. A partir de ahí expandieron reservas. Hoy por hoy, está definida una zona mineralizada de 2000 x 600 m, en producción a cielo abierto desde el año 95.

Candelaria y el distrito minero de Punta del Cobre. Note la relación con rocas de metamorfismo de contacto y la zona de cizalla.

 

Donde dije digo, digo Diego: la importancia de ser adaptable

O cómo wrong también puede convertirse en right (Olympic Dam, Australia)

En los años 50 se desarrolló una auténtica revolución en el pensamiento geológico en Australia con respecto a el origen de los yacimientos metalíferos del Precámbrico. Hasta entonces estos yacimientos habían sido considerados como hidrotermales s.s., esto es, generados por soluciones calientes ascendentes provenientes de un magma granítico (recuerde, estamos en los años 50). Pero de pronto, empezaron a aparecer rasgos geológicos que apuntaban a que estas mineralizaciones podían ser de origen sedimentario, por ejemplo, el caso de Broken Hill.

Analicemos por un instante las consecuencias de este cambio radical del pensamiento. Estos yacimientos podían ser explicados en términos sedimentarios, sin que hiciera falta la intervención de cuerpos ígneos profundos.

Este pensamiento se vio reforzado por los estudios que habían realizado los geólogos ingleses (principalmente) en el Copper Belt de Zambia (en esa época: Rodesia del Norte). De acuerdo a las ideas prevalecientes, esos yacimientos de cobre (e.g., Mufulira, Rokana, N’kola, y muchos otros del Copper Belt) se habían generado por procesos sedimentarios, en los que habían intervenido probablemente también, procesos bacterianos electroquímicos, y exhalativos. Sumemos a esto que se suponía (y supone), que el cobre se había derivado del basamento de la secuencia Proterozoica que alberga las mineralizaciones estratiformes del Copper Belt.

De esta manera, con sentido común, los geólogos australianos hicieron un rápido ejercicio mental percatándose de que en principio también ellos disponían de una basamento antiguo y una cubierta Proterozoica-Cámbrica, de tal manera, que ¿ por qué no podía haber en Australia yacimientos de cobre equivalentes a los del Zambian Copper Belt ? En Australia del Sur estaban las rocas muy antiguas del cratón Gawler, y encima de éstas, en discordancia, las facies sedimentarias del Stuart Shelf. Reforzando aún más este pensamiento estaba la presencia de un pequeño yacimiento estratiforme de cobre emplazado en las facies del Stuart Shelf: Mount Gunson.

Utilizando datos indirectos, tales como intersecciones de lineamientos gravimétricos y magnéticos de carácter regional-continetal, los geólogos de la compañía minera Western Mining decidieron que el punto donde está Olympic Dam era el más promisorio. Este modelo de exploración (teórico en muchos aspectos) se veía reforzado por el hecho de que Mount Gunson estaba precisamente asociado a uno de esos lineamientos.

Mapa de la anomalía de Bouger de Australia de Sur, mostrando la posición de Olympic Dam y Mount Gunson en relación a lineamientos gravimétricos.

Los sondeos comenzaron en 1975, cortando el primero 335 m de sedimentos horizontales del Cámbrico y el Proterozoico (facies del Stuart Shelf). Luego el sondeo pasó la discordancia (con el cratón Gawler) y cortó 40 m de mineralización de cobre de baja ley (~ 1 % Cu), y no fue hasta el noveno sondeo que se encontraron leyes económicas.

Los geólogos de la Western Mining rápidamente se dieron cuenta de que había dos cosas que no encajaban con el modelo:

  • La zona mineralizada estaba en el basamento, no por encima de éste.
  • La roca encajante de la mineralización eran brechas graníticas hematíticas, no sedimentos.

Unidades geológicas principales y posición de Olympic Dam.

Digamos que los hechos modificaron radicalmente la perspectiva dictada por el modelo de exploración. A continuación, a medida que se estudiaba en mayor detalle la geología del yacimiento, se continuó modificando el modelo. Los hechos pueden ser resumidos de la siguiente manera:

  • Modelo de exploración (pre-sondeos): yacimiento estratiforme de cobre en la cubierta sedimentaria de un basamento antiguo.
  • Debris flow de brechas y avalanchas de roca a lo largo de los escarpes de fallas activas. Las brechas habrían sido mineralizadas por las soluciones provenientes de actividad geotermal en relación con un vulcanismo.
  • El modelo avanzado: yacimiento principalmente hidrotermal formado hace unos 1600 millones de años, asociado a diatremas que se formaron en relación con un vulcanismo ácido.

Evolución del modelo para Olympic Dam. Arriba, el modelo de exploración; al medio, el modelo que se desarrolló a luz de los primeros sondeos; y abajo, el modelo avanzado.

A partir de este texto extraiga sus propias conclusiones, sin olvidar que la exploración necesita de mentes con ideas, lo suficientemente flexibles sin embargo, como para que un modelo (que puede ser correcto o no) jamás atenace nuestras decisiones. La cratonización es un fenómeno que debe afectar a las rocas, no al pensamiento.

 

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